La tengo desde el 2003, me estuvo acompañando desde la cunita hasta la cama.
Me la regaló mi tía cuando nací, siempre me estuvo acompañando, nunca la dejaba de lado.
Todas las noches dormía con ella, ahora está en mi mesita de luz y me sigue acompañando.
Me encanta abrazarla, meterla a la pileta, llevarla de vacaciones, jugar con ella todo el tiempo.
Roberta es todo, la quiero muchísimo.

Lourdes
Alumna de 7mo. grado

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